Firma de correo

Generador de firma de correo que aguanta Outlook

Rellena tus datos, elige plantilla y color, y llévate una firma que se ve igual de bien en Outlook, Gmail y Apple Mail. Con instrucciones para instalarla en cada uno.

Cero subidas · todo en tu navegador

Tu foto y tus datos de contacto no salen de tu equipo: la firma se construye entera en tu navegador.

Por qué importa que no se suba nada

Una firma de correo lleva, junta y ordenada, la información que una empresa de captación de datos pagaría por tener: nombre, cargo, empresa, teléfono directo, móvil y correo. Es exactamente el material con el que se construye un intento de suplantación dirigido. Las webs que generan firmas suelen mandar todo eso a su servidor «para renderizar la vista previa», y muchas te piden el correo antes de dejarte descargarla. Aquí no hay a dónde mandarlo: la firma se arma en tu pestaña y tu foto se convierte a texto sin salir del ordenador.

Cómo funciona, en 3 pasos

  1. Rellena tus datos

    Nombre, puesto, empresa y los teléfonos que uses. Los campos vacíos no aparecen, así que rellena solo lo que quieras enseñar. La vista previa se actualiza mientras escribes.

  2. Elige el diseño

    Cinco plantillas, tu color corporativo y una tipografía segura. Sube tu foto y el logo, o pega la dirección donde estén alojados.

  3. Cópiala e instálala

    Un botón para pegar directamente en Gmail o Apple Mail, otro para descargar el HTML que importa Outlook, y las instrucciones paso a paso de tu programa.

Qué plantilla pega mejor con cada sector

Crear una firma para Outlook: por qué casi todas se ven mal

Aquí está el detalle que explica el 90 % de los problemas: Outlook de escritorio en Windows no usa un motor de navegador. Usa el de Microsoft Word. Y Word, para dibujar HTML, es de otra época: no entiende flexbox, no entiende grid, no aplica float de forma fiable, ignora las hojas de estilo externas y descarta buena parte del CSS moderno. Da igual que tu firma se vea perfecta en Chrome.

Por eso la mayoría de generadores fallan: producen HTML pensado para el navegador, te enseñan una vista previa impecable en su propia web y el desastre aparece cuando tu compañero abre el correo en Outlook. Los elementos se apilan, la foto se va a otra línea, los colores desaparecen.

Lo que sí respeta Word es lo de siempre: tablas anidadas y estilos en línea. Nada de clases, nada de <style>, cada propiedad escrita en el atributo style de su etiqueta, los anchos también como atributo width además de en el estilo, y mso-line-height-rule:exactly para que el interlineado no se descuadre. Así es como se genera aquí desde el principio, no como un arreglo posterior.

Firma de email profesional gratis, sin marca de agua ni registro

No hay cuenta, no hay correo de verificación y no aparece un «creado con» al pie de tu firma. Tampoco hay una versión de pago que desbloquee las plantillas buenas: las cinco están disponibles, con tu color y tu tipografía.

Los tres botones de salida existen porque cada programa quiere las cosas de una manera. Copiar firma pone el HTML con formato en el portapapeles: es lo que quiere Gmail, Apple Mail y Outlook web, donde se pega directamente en el recuadro. Descargar HTML da un archivo listo para el editor de firmas de Outlook de escritorio, que trabaja con archivos. Y copiar código entrega el HTML en crudo, para quien quiera retocarlo o meterlo en la herramienta de firmas corporativas de su empresa.

Las imágenes: incrustadas o alojadas

Esta es la decisión que más problemas causa, así que conviene entenderla antes de elegir.

Si subes el archivo, la imagen se convierte a texto y viaja dentro de la propia firma. No depende de ningún servidor y no se puede romper. A cambio: Outlook de escritorio no muestra imágenes en ese formato, algunos filtros antispam las miran con recelo y la firma engorda —una foto sin optimizar convierte una firma de 3 KB en una de 200 KB, y por encima de 100 KB algunos servidores empiezan a recortar el mensaje—.

Si pegas una dirección pública, la firma pesa lo mismo con imagen que sin ella y se ve en todos los clientes, Outlook incluido. El precio: la imagen tiene que estar realmente accesible desde fuera —tu web, el servidor de tu empresa, un enlace público— y el destinatario puede tener que pulsar «mostrar imágenes» la primera vez.

Regla práctica: para ti solo, incrustada; para el equipo o si alguien usa Outlook, alojada. Y en cualquier caso, que la firma se entienda sin las imágenes: si el logo no carga, el correo sigue diciendo quién eres.

Ese «convertir la imagen a texto» es exactamente Base64, y si quieres ver cuánto va a engordar tu firma antes de decidirte, ahí puedes soltar el logotipo y te dice el peso resultante y el data URL listo para pegar.

Por qué la tipografía de tu marca no va a poder ser

Los clientes de correo no descargan fuentes de internet. Si escribes tu firma en la tipografía corporativa y el ordenador de quien la recibe no la tiene instalada, se sustituye por otra —y en Outlook la sustituta suele ser Times New Roman, que va a arruinar el diseño más de lo que la fuente correcta lo mejoraría—. Por eso aquí solo hay tipografías presentes de serie en Windows y en Mac. Es una limitación del correo electrónico, no de la herramienta, y cualquier generador que te prometa lo contrario te está enseñando una vista previa que no vas a ver en la bandeja de nadie.

Toda la empresa con la misma firma

La segunda pestaña resuelve el problema de tener cuarenta personas con cuarenta firmas distintas, cada una con su tipografía y su color. Se sube un CSV con una fila por persona —las columnas se reconocen por su nombre, en español o en inglés— y se descarga un .zip con el HTML de cada una, todas con la misma plantilla. Hay un CSV de ejemplo descargable para ver el formato exacto.

En modo equipo las imágenes van obligatoriamente alojadas: incrustar la foto de cuarenta personas produciría un archivo enorme y, otra vez, invisible en Outlook. Se añade una columna con la dirección de cada foto y otra con la del logo, que suele ser la misma para todos.

Los límites, dichos antes de que fallen

Las redes sociales salen como enlaces de texto, no como iconos: un icono es una imagen y arrastraría todos los problemas de arriba, además de depender de un servidor nuestro que algún día podría fallar y dejar tu firma rota. Las esquinas redondeadas de la foto se ven en casi todos los clientes pero Outlook de escritorio las dibuja cuadradas; es una degradación elegante, no un fallo. Y el botón de copiar con formato necesita un navegador reciente: si el tuyo no lo permite, la herramienta te lo dice y te ofrece copiar el código para pegarlo a mano.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi firma se ve descuadrada en Outlook?

Porque Outlook de escritorio en Windows no usa un motor de navegador: usa el de Microsoft Word, que no entiende flexbox, ni grid, ni float fiable, ni hojas de estilo externas.

Casi todos los generadores producen HTML pensado para el navegador: se ve perfecto en su vista previa y se descuadra al llegar a Outlook. Aquí se genera con tablas anidadas y estilos en línea desde el principio, que es lo único que Word respeta.

¿Por qué no se ven las imágenes de mi firma?

Suele ser una de tres. Si subiste el archivo, la imagen va incrustada y Outlook de escritorio no muestra ese formato. Si pusiste una dirección, puede que no sea pública: una imagen en tu Drive privado o en tu ordenador no la ve nadie más.

Y si es pública y correcta, muchos clientes bloquean las imágenes remotas hasta que el destinatario pulsa «mostrar imágenes». Eso no lo puede evitar ninguna herramienta; por eso la firma nunca depende de las imágenes para entenderse.

¿Incrustada o alojada? ¿Cuál elijo?

Incrustada es cómoda, no depende de ningún servidor y funciona en Gmail y Apple Mail, pero Outlook de escritorio no la muestra y engorda la firma.

Alojada pesa muy poco y se ve en todos los clientes, a cambio de que el destinatario pueda tener que aceptar mostrar imágenes. Para uso personal, incrustada. Para un equipo o si alguien usa Outlook, alojada.

¿Por qué no puedo usar la tipografía de mi marca?

Porque los clientes de correo no descargan fuentes de internet. Si el ordenador del destinatario no la tiene instalada, se sustituye por otra, y en Outlook esa otra suele ser Times New Roman. Por eso solo se ofrecen tipografías presentes de serie en Windows y Mac. Es una limitación del correo, no de la herramienta.

¿Cómo genero la firma de todo el equipo?

En la pestaña «Todo el equipo» subes un CSV con una fila por persona y descargas un .zip con la firma de cada una, todas con la misma plantilla, color y tipografía. Las columnas se reconocen por su nombre, en español o en inglés, y hay un CSV de ejemplo descargable.

¿Se sube mi foto a algún servidor?

No. La foto se lee en tu navegador y se convierte a texto dentro de la propia firma; nunca sale de tu equipo. Tampoco se guardan tus datos: no hay cuentas ni base de datos. Carga la página, desconecta internet y compruébalo.

¿Por qué las redes sociales salen como texto y no como iconos?

Porque un icono es una imagen. Incrustado no se vería en Outlook, y alojado dependería de un servidor nuestro que algún día podría caerse y dejar tu firma rota. Un enlace de texto con el color de tu marca funciona en todos los clientes, siempre, y no pesa nada.

¿Cuánto debería pesar una firma?

Sin imágenes incrustadas, entre 2 y 4 KB. La herramienta muestra el peso en todo momento y avisa al pasar de 100 KB, que es donde algunos servidores empiezan a recortar el mensaje y Gmail muestra el aviso de «mensaje recortado».

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